“—¿Lo echas de menos? —le pregunté
—¿Echar de menos, qué? —murmuró él.
—Todo eso: el calor, la piel blanda, el olor sabroso... Yo nada añoro, pero me estaba
preguntando si no te entristecería a ti el haberlo perdido.
Se echó a reír, un sonido bajo y lleno de dulzura.
—Sería difícil encontrar a alguien menos triste que yo en estos momentos. Te diría que es casi
imposible. No hay mucha gente que consiga todo lo que desea, además de otras cosas con las
que ni siquiera había soñado, y encima en el mismo día.
—¿Estás evitando la cuestión?
—Eres cálida, Eres suave y en cuanto al olor, bueno, yo no diría que lo echo de menos. ¿Recuerdas el olor de aquellos
excursionistas cuando salimos de caza?
—Estoy haciendo un gran esfuerzo para no recordarlo.
—Imagínate besando eso.
Sean Bienvenid@s a la Segunda Parte de Amanecer!
16/11/2012